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Colonia: una catedral y una decepción

mar 11, 2015   //   by Sandra   //   Alemania, Renania del Norte-Westfalia, Ruta Alemania, Viajes  //  1 Comment

Colonia

Colonia era una de las paradas estrella de nuestra ruta por Alemania, una de esas ciudades que teníamos que visitar sí o sí. Llegamos procedentes de Hamburgo, después de unas cuantas horas de conducción y una lluvia que casi no nos abandonó en todo el camino. Nos alojamos en Rodenkirchen, una zona residencial cerca de Colonia, en uno de los mejores campings de los que hemos estado, a la altura del kilómetro 681 del Rin y en una de sus orillas.

Colonia

Para ir del camping a la ciudad tenemos tres opciones:

a) Ir allí con nuestro propio coche. Hay que tener en cuenta que para poder circular con nuestro propio vehículo por Colonia es necesario que primero vayamos al Ayuntamiento a comprar una pegatina. Se supone que la finalidad de esto es reducir el tráfico rodado por la ciudad y por tanto la emisión de CO2.
b) Llegar en bicicleta, pedaleando tranquilamente por el paseo que sale del mismo camping y nos deja en el centro de la ciudad. Alemania es un país súper preparadísimo para la bicicleta y el carril-bici que iba del camping a la ciudad era una maravilla. Por primera vez me supo mal no montar en bicicleta y tener una para poder recorrer tranquilamente esa zona.
c) En tren. A 5 minutos del camping encontramos la parada del tren “Heinrich-Lübcke-Ufer”, con una gran zona gratuita de aparcamiento para dejar el coche y llegar a la ciudad cómodamente en transporte público.

Nosotros optamos por la tercera opción. El billete de ida y vuelta para los dos nos costó 10,10€, y lo compramos en el mismo camping.

Colonia

Y qué hicimos sólo bajar del tren? Visitar la catedral (Dom, en alemán). Es impresionante, de verdad, y además la entrada es gratuita. Sólo por verla se justifica una visita a Colonia. Llegados a este punto tengo que pedir perdón, porque las fotos no le hacen justicia. No tengo ninguna foto decente de la fachada (problemas de la distancia focal de mi objetivo y la distancia desde la que se puede disparar), y las del interior tampoco son muy buenas. Estos edificios tan majestuosos son muy difíciles de fotografiar, más cuando no puedes plantar el trípode y tienes que esquivar los cientos de turistas que, como tú, están intentando hacer una foto.

Colonia

No llenaré la entrada de datos técnicos sobre la construcción de la catedral, para eso está la Wikipedia que lo explica muy bien. Yo os enseño las fotos que hice y os digo qué me pareció. Sólo deciros que es de estilo gótico y que en su interior se custodian las reliquias de los Reyes Magos. Aunque durante la Segunda Guerra Mundial Colonia quedó destrozada, la catedral no sufrió daños graves y la estructura se mantuvo en pie. Por toda la ciudad venden, a modo de recuerdo, fotos de la ciudad después de la guerra donde se puede ver que todo es un campo de escombros y las torres de la catedral de pie, en medio de todo.

Colonia

Colonia

Colonia

Aunque la entrada es gratuita podéis contratar una visita guiada, en inglés (7 €) o alemán (6 €), en la que os explicarán con más detenimiento cuáles son las maravillas que podéis admirar dentro de este fascinante edificio. Nosotros la vimos por libre, a nuestro aire, y estuvimos hasta que nos echaron porque empezaba un oficio religioso. Como os he dicho antes, desde la misma plaza donde está situada la catedral es muy difícil hacer una foto que pille toda la fachada, dadas sus dimensiones, a menos que llevéis un gran angular. Así que decidimos cruzar el río en busca de una buena vista.

El puente que cruza el Rin, como podéis ver en las siguientes fotos, no se ha librado de la moda de los candados.

Colonia

Colonia

Colonia

Sinceramente creo que esto de ir colgando candados en todos los puentes como muestra de amor debería terminar. Porque, además, me gustaría saber cuántas de estas parejas que cuelgan un candado y tiran la llave al río continúan juntas hoy en día. Los únicos que han hecho el agosto con esta moda son los fabricantes de candados, que como pudimos ver en París, los venden de todos los tamaños y colores y con los nombres grabados. Pero para las ciudades esto se está convirtiendo en un problema, porque se está dañando parte del mobiliaria urbano. También en París pudimos ver el trozo de la barandilla del Puente de las Artes que se había caído por culpa del peso de los candados.

Y después del momento de reflexión, ahora sí, os enseño la foto que vale la pena, la de la catedral desde el otro lado del río.

Colonia

Pero no sólo tenemos una bonita vista de la catedral, sino también del resto de edificios que se encuentran en la orilla del Rin.

Colonia

Ahora sí, habíamos visitado la catedral y habíamos conseguido la foto, ahora tocaba visitar el resto de la ciudad. Y aquí viene nuestra decepción: para nuestro gusto no tiene nada más. Hay gente que nos ha dicho que es una ciudad muy animada, con mucho ambiente y muy agradable para pasar una temporada. Y no lo niego, pero turísticamente no nos llamó mucho la atención. Ya sabemos que la gran mayoría de las ciudades alemanas están reconstruidas, pero unas lo están con más gracia que otras y en Colonia optaron por hacer una ciudad moderna. Presume de tener no sé cuántas iglesias románicas, pero sinceramente, con lo que tenemos en nuestro país aquellas no le llegan ni a la suela de los zapatos. Os dejo unas cuantas fotos de la ciudad, a ver qué opináis vosotros.

Colonia

Colonia

Colonia

Colonia

Para nuestro gusto, y repito que es una opinión muy subjetiva, cuando has visto la catedral ya te puedes marchar. Vista la decepción decidimos volver al camping y salir a pasear por la orilla del río, que eso sí que no lo tenemos en casa y queríamos disfrutarlo.

Colonia

Colonia

Y pudimos disfrutar de algo que no pensaba que vería nunca: verse poner el sol sobre el Rin.

Colonia

Un final perfecto para un día lleno de contrastes.

Si queréis ver otras fotos de este viaje, de Colonia y del resto de ciudades que visitamos, las encontraréis todas en mi galería de Flickr .

Un poquito de Hamburgo

feb 8, 2015   //   by Sandra   //   Alemania, Hamburgo, Ruta Alemania, Viajes  //  4 Comments

Hamburgo

Cuando planificamos las vacaciones lo hacemos con un mapa del país que queremos visitar delante. Señalamos qué pueblos o ciudades queremos ver, qué distancia hay entre ellos y cuántos días queremos estar en cada lugar. Si vemos que hemos planificado demasiadas paradas o nos salen demasiados días, hacemos cambios hasta que la ruta se ajusta a nuestras posibilidades (de días y de dinero, claro). Parece que no, pero nosotros planificamos nuestras vacaciones con muchos meses de antelación, a menudo en Navidad ya sabemos dónde iremos el próximo verano. Pero a pesar de la planificación no siempre nos sale bien, y eso es lo que nos pasó con Hamburgo, que nos quedamos cortos.

Hamburgo

Veníamos de Frankfurt, nuestra última parada. Según Google Maps de Frankfurt a Hamburgo hay casi 500km, unas 5 horas de conducción. Una distancia y un tiempo de viaje a priori razonables. Teníamos previstas dos noches en un camping a orillas del Großensee, a poca distancia de Hamburgo. Creíamos que dispondríamos de tiempo suficiente para ver la ciudad, porque además nos habían dicho que Hamburgo tampoco valía mucho la pena.

Hamburgo

Pero lo que debían ser cinco horas de viaje se convirtieron en ocho, y si teníamos previsto llegar al camping a mediodía lo acabamos haciendo cerca de las 7 de la tarde, con el tiempo justo para ir a recepción a hacer la inscripción y montar la tienda. La culpa la tuvieron las interminables caravanas que encontramos durante todo el recorrido, debido a las obras de mejora que estaban haciendo en las autopistas. Las autopistas alemanas son gratuitas, y magníficas para conducir por ellas, pero también necesitan arreglos, y parece que el gobierno alemán decidió hacerlos todos juntos el pasado verano. La palabra “Stau” (retención en alemán) nos quedó grabada a fuego. Como comprenderéis, el primero de los dos días que teníamos pensado dedicar a Hamburgo lo perdimos entero, por eso terminamos quedándonos cortos. Afortunadamente el camping resultó estar en un lugar idílico, y un baño en el Großensee sirvió para quitarnos los nervios que habíamos ido acumulando durante todo el día. Si os decidís a ir de camping por esa zona os recomiendo que os miréis este lugar, fue una gran sorpresa. Obviamente éramos los únicos catalanes del camping, lleno de suecos, noruegos y daneses, mucho más cerca de sus respectivos países que nosotros.

Hamburgo

Al día siguiente nos levantamos con lluvia, como venía siendo habitual. Una pareja de alemanes que había acampados a nuestro lado se ofreció a guiarnos hasta llegar a la ciudad. De entrada teníamos previsto ir en autobús, ya que en el camping nos dijeron que aparcar en Hamburgo era muy complicado, pero resulta que era fin de semana y los fines de semana su “zona azul” no se paga, así que nos dejamos convencer por esta pareja y fuimos con nuestro coche. Aparcamos a orillas de uno de los muchos canales que cruzan la ciudad y empezamos a caminar (afortunadamente había dejado de llover).

Hamburgo

La ciudad libre y hanseática de Hamburgo es una ciudad-estado a orillas del río Elba, con uno de los principales puertos comerciales de Europa y una gran actividad industrial. No tiene nada que ver con ninguna de las ciudades alemanas que habíamos visto hasta entonces, y nos gustó mucho. Nos gustó el hecho de que una ciudad tan industrial como Hamburgo, con una arquitectura típica de este tipo de ciudades, fuera un lugar tan agradable para pasear. Hamburgo tiene una red de S-Bahn y U-Bahn bastante extensa pero nosotros nos movimos por todas partes andando, así que desconozco qué tal funciona.

Pero si hay un lugar especialmente conocido en Hamburgo es Sankt Pauli, su barrio rojo. Zona de ocio nocturno muy cerca del puerto, encontramos todo tipo de establecimientos, desde bares y discotecas a locales de striptease y sex-shops donde encontraréis absolutamente de todo. Para llegar allí se puede ir andando, como hicimos nosotros, coger la línea U3 hasta Sankt Pauli o la línea S1 hasta Reeperbahn.

Hamburgo

Hamburgo

Nosotros paseamos por Reeperbahn, su principal avenida, a las 12 del mediodía. Si a esa hora ya se veían las pintas que encontramos nosotros imagino que el ambiente a las 12 de la noche debe ser todo un espectáculo. Al principio de la calle hay un cartel avisando de que no están permitidos los bates de béisbol, las navajas, los sprays pimienta y dos o tres cosas más. Sin embargo, tengo que decir que nosotros no tuvimos sensación de inseguridad en ningún momento, que nadie se asuste, y Reeperbahn estaba lleno de turistas como nosotros que no se querían perder uno de los lugares más carismáticos de Hamburgo. Y para curioso el callejón que veis en la siguiente foto.

Hamburgo

Es la entrada de Herbertstraße, la calle de la prostitución por excelencia. Unos paneles impiden la visión de la calle y un cartel, en alemán e inglés, avisa de que no está permitida la entrada ni a las mujeres ni a los menores de 18 años. Un guarda de seguridad en la entrada vigila que esto se cumpla. Cesc pasó, sin la cámara, y por lo que me dijo, al igual que ocurre en Ámsterdam, las chicas están en escaparates a la espera de recibir la visita de algún cliente.

Una vez terminada la visita a Reeperbahn volvimos a la zona del muelle, donde también tuvimos la suerte de encontrar algún tipo de feria o celebración y estaba todo lleno de casetas de comida y bebida, por lo que había bastante ambiente.

Hamburgo

Hamburgo

Después de comer paseamos por la zona del Ayuntamiento, situado muy cerca de un lago, el Binnenalster, a orillas del cual había un festival gay y el ambiente era completamente festivo.

Hamburgo

Hamburgo

Yo no sé si siempre será así pero el día que fuimos nosotros la ciudad estaba de lo más animada. Nos quedaron cosas por ver, la ciudad es muy grande y tiene otros puntos de interés, pero al día siguiente teníamos que irnos porque por la noche teníamos reservado otro camping, esta vez en Colonia. De todas las ciudades que hemos visto este verano esta es una de las que más nos gustó y a la que nos han quedado muchas ganas de volver. Hay vuelos directos desde Barcelona, a menudo muy bien de precio, así que espero que más pronto que tarde haremos una escapada y la visitaremos como se merece.

Desde el corazón financiero de Europa

ene 18, 2015   //   by Sandra   //   Alemania, Hessen, Ruta Alemania, Viajes  //  9 Comments

Frankfurt am Main

Siempre habíamos oído que Frankfurt era fea, muy fea, que no valía la pena ir. Pero resulta que nos venía de camino entre la Selva Negra y Hamburgo y decidimos parar una noche, con lo que no llegamos ni a pasar un día entero. Y todavía ahora no sé si se nos hizo corto o no. La parte antigua es muy pequeña (aunque la ciudad es grande) y en un día la has recorrido tranquilamente a pie, pero vimos que había algún museo muy interesante en el que no entramos y al que quizás hubiera valido la pena dedicarle un rato. Y sobre todo, a nosotros nos gustó.

Frankfurt am Main

Después de desmontar el campamento en la Selva Negra nos pusimos en marcha y llegamos a Frankfurt un poco antes de la hora de comer. Como sólo pasaríamos una noche optamos por buscar alojamiento en un hotel, ya que montar y desmontar el campamento para sólo una noche es muy pesado. Desde que descubrimos los hoteles Ibis en Cremona, siempre que tenemos que parar sólo una noche en algún lugar elegimos un hotel de esta cadena. Esta vez nos alojamos en el Ibis Franfkurt Messe Oeste , situado en las afueras de la ciudad pero delante de la parada de U-Bahn de Industriehof. Pudimos dejar el coche aparcado y acercarnos tranquilamente al centro de la ciudad en transporte público. Una tarjeta de transporte para ambos para todo el día nos costó 9,90€.

Frankfurt am Main

Frankfurt am Main

Bajamos del metro en una parada en el centro de la ciudad y empezamos a caminar. Lo primero que ves al bajar del metro son los rascacielos, y es que no en vano Frankfurt es el corazón de la economía europea y una de las plazas financieras más importantes a nivel mundial. Todos los grandes bancos alemanes y europeos tienen un edificio en Frankfurt. Este contraste entre los modernos rascacielos y las casetas del Römer (la plaza central) hace que sea una ciudad curiosa y agradable.

Frankfurt am Main

Además tuvimos la suerte de pillar algún tipo de celebración, una especie de fiesta mayor de verano, y toda la ciudad estaba adornada, con mucho ambiente y cómo no, llena de puestos de comida y bebida. Ya vimos que ese día la comida no sería un problema. Como era mediodía y teníamos hambre, enseguida nos acercamos a una de las paradas a comer … salchichas! Y es que las salchichas fueron la base de nuestra alimentación durante este viaje.

Frankfurt am Main

Frankfurt am Main

Ya con la barriga llena nos dedicamos a caminar por la ciudad, entreteniéndonos en las paradas que había puestas por toda la orilla del río. También entramos en la Catedral de San Bartolomé, pero realmente no es nada bonita y no vale la pena.

Frankfurt am Main

Frankfurt am Main

Paseando tranquilamente nos alejamos de la parte antigua y nos adentramos en la zona financiera, donde los rascacielos son los dueños del paisaje, y sin buscarlo pasamos por delante de la sede del Banco Central Europeo.

Frankfurt am Main

Frankfurt am Main

En esta parte ya no había tanta animación, se veía a mucha menos gente por la calle y la zona estaba más solitaria. Supongo que cuando no son vacaciones y entre semana las calles deben estar llenas de ejecutivos, pero en pleno agosto la actividad era más bien poca.

Frankfurt am Main

Frankfurt am Main

Frankfurt am Main

Y al atardecer volvimos al centro, a subir a la noria que habíamos visto y desde la que pensamos que podríamos obtener unas buenas vistas de la ciudad. Y es que un mirador como aquel había que aprovecharlo!

Frankfurt am Main

Frankfurt am Main

Frankfurt am Main

A la hora de cenar volvimos al Römer, a probar un plato de vaca que habíamos visto que estaban asando desde la mañana, y disfrutar un poco más del buen tiempo (fue uno de los pocos días que no nos llovió) y el ambiente festivo de la ciudad antes de ir al hotel a descansar y prepararnos para la quilometrada del día siguiente.

Frankfurt am Main

Tengo más fotos de ese día, las podréis encontrar en el álbum de Alemania en mi galería de Flickr.

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