Cremona, la ciudad de los Stradivarius

En nuestra penúltima noche en ruta y procedentes de Innsbruck, hicimos una parada en el norte de Italia, añadiendo así otro país a la lista de lugares visitados ni que fuera por una noche. La elección de Cremona fue puramente casual, nos pillaba de camino y había un hotel Ibis a muy buen precio donde poder descansar y seguir nuestro camino de vuelta a casa. Y lo que tenía que ser una simple parada técnica se convirtió en una de las sorpresas más agradables del viaje.

Cremona

Cremona se encuentra en la parte sur de la región de Lombardía, con algo más de 70.000 habitantes y un casco antiguo pequeño pero muy bonito alrededor de la Piazza del Comune. El hotel se encuentra relativamente cerca del centro, así que pudimos dejar el coche aparcado en el garaje y acercarnos andando.

Cremona

Cuando llegamos a la Piazza del Comune lo primero que vemos es la Catedral de Santa Maria de la Asunción. El campanario, o Torrazzo di Cremona, es el símbolo de la ciudad. En la foto vemos el campanario y el reloj astronómico que adorna su fachada, de 8 metros de diámetro.

Cremona

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Es una plaza preciosa. A mí me trajo recuerdos de Florencia y la Piazza di la Signora, un lugar lleno de gente y de una belleza tal que se te van las horas sólo contemplando los edificios que la rodean. Aunque no es ni de lejos tan turística como la capital de la Toscana sí creo que merece una escapada, sobretodo si estáis por la zona. Cremona es pequeña así que con un solo día tendréis más que suficiente.

Cremona

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Pero si hay algo por lo que es conocida la ciudad es porque en ella se fabricaban los violines más famosos del mundo, los Stradivarius.

Cremona

Y es que Cremona es la ciudad que vio nacer a Antonio Stradivari, padre de los mundialmente conocidos violines y seguramente el luthier más famoso de la historia de la música. Un par de estatuas nos recuerdan que estamos en la ciudad de este maestro de la fabricación de instrumentos.

Cremona

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Se acercaba la hora de la cena y debíamos buscar un lugar donde comer algo. Los alrededores de la Piazza del Comune están llenos de terracitas en las que degustar un buen plato de auténtica comida italiana. Nosotros no pudimos resistirnos a comer pizza, y en esta terraza de la foto inferior degustamos la que es, hasta ahora, la mejor pizza que hemos comido nunca. No recuerdo el precio pero creo que no nos costó nada cara teniendo en cuenta que estábamos en una terraza con vistas a la Catedral.

Cremona

Después de cenar paseamos de nuevo un poco por el centro, con los edificios iluminados y haciendo que la plaza fuera más bonita aún, y pusimos rumbo al hotel. Al día siguiente nos esperaba otra tanda de kilómetros hasta la que sería nuestra última parada en la ruta.

Cremona

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3 Replies to “Cremona, la ciudad de los Stradivarius”

  1. M.C.

    A mí también me recuerda a Florencia… Aunque quizá me recuerda más a Bolonia. Pues para haber parado por casualidad, fue todo un acierto!! Parece una ciudad muy bonita!
    Saludos

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    • Sandra Post author

      No he estado en Bolonia pero supongo que las ciudades del norte de Italia deben tener todas un estilo parecido. Desde luego fue una de las sorpresas más agradables del viaje!

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