Una visita a Coblenza pasada por agua

Coblenza

Coblenza, en alemán Koblenz, es una ciudad del estado de Renania-Palatinado conocida por ser el punto donde el Rin recibe las aguas de su alfuente, el Mosela. Cada año se celebra el festival “El Rin en llamas” y coincidió con el fin de semana que nosotros pasamos en la ciudad. A pesar de que nos lo habían recomendado encarecidamente no fuimos, primero porque cuando llegó la noche, cansados de las visitas de todo el día, nos dio pereza; y segundo porque en el camping nos habían aconsejado que de ninguna manera nos intentáramos acercar a Coblenza con el coche, pero tampoco conseguimos averiguar cómo llegar en transporte público. Recuerdo que hicimos el comentario de que en el cámping habían tenido poca visión de negocio, porque estoy segura de que si hubiesen fletado un autocar que llevara a la gente hasta la ciudad, y después la recogiera a una hora en concreto, todo por un módico precio, lo hubieran llenado. Seguramente será un espectáculo digno de ver pero lamentablemente no lo sabemos. Si en alguna otra ocasión estamos por la zona y coincide con el festival ya haremos todo lo posible para acercarnos.

Plànol Coblença

El río que vemos a la derecha del plano es el Rin y el que viene por la izquierda el Mosela, y el vértice donde se unen es el Deutsches Eck, punto donde hacen el festival y donde se concentraban todas las celebraciones. Porque cuando llegamos a la ciudad nuestra sorpresa fue darnos cuenta de que pesar de que no habíamos visto los fuegos artificiales, la ciudad estaba llena de atracciones y puestos de comida y bebida, lo que hace que visitar la ciudad siempre sea más agradable, porque a pesar de ser domingo por la mañana estaba bastante animada.

Coblenza

Nosotros llegamos con nuestro coche, un poco por lo que he contado antes, porque no fuimos capaces de aclarar qué autobús teníamos que coger desde el camping. Decidimos que conduciríamos dirección al centro de la ciudad y donde ya no se pudiera continuar más lo dejaríamos aparcado y ya nos apañaríamos. Y tuvimos la suerte de que pudimos llegar hasta casi el centro, y como además era domingo pudimos aparcar en la calle gratis. Tengo que decir que en general en mis entradas no pongo indicaciones de cómo llegar a los sitios, ni cómo moverse por las ciudades en coche, pero es que nosotros viajamos a todas partes con nuestro navegador y, aunque a veces nos hace alguna mala pasada, en general ha sido la manera más fácil y cómoda de llegar a todas partes. Simplemente le indicamos como destino “centro de la ciudad” y él nos va guiando. Mi consejo es que, si pensáis hacer rutas en coche, compréis uno y carguéis al menos el mapa de toda Europa.

Coblenza

Si hay algo que aprendí durante este viaje fue “no dejes para más tarde lo que puedas hacer ahora mismo”, y es que por culpa del mal tiempo, que el verano pasado fue generalizado en toda Europa, nos quedamos con las ganas de hacer muchas cosas. Entre ellas subir en este funicular que veis en la foto de antes, que te lleva hasta un mirador desde el que se debe tener una vista magnífica del Deutsches Eck. Y digo “se debe” porque no lo hicimos nada más llegar y luego la lluvia nos estropeó todos los planes.

Coblenza

Coblenza

Ya veis por las fotos que el día no era precisamente soleado, a la hora de comer nos empezó a llover y ya no paró. Sobre la ciudad no sé qué decir, la parte que da a la orilla de los dos ríos es bastante bonita pero la zona interior la encontré bastante normal, sin nada que destacar. Creo que Coblenza debe de ser más un punto de partida para visitar los valles del Rin y el Mosela que un sitio para ir a visitar por sí mismo. Estas fotos que veis están todas hechas en la zona del Deutsches Eck, que era la más animada.

Coblenza

Coblenza

En nuestras rutas por Europa de camping, antes de salir de casa ya llevamos todos los alojamientos reservados. Esto tiene una ventaja, y es que después de conducir seis, siete o incluso ocho horas no tenemos que sufrir por dónde plantaremos la tienda de campaña. Pero tiene un inconveniente, y es que no nos permite variar la ruta sobre la marcha. Y durante este viaje a Alemania tal vez lo hubiéramos hecho un par de veces. En Hamburgo nos quedamos cortos, y aquí quizás también nos hubiéramos quedado un día o dos más, para poder explorar la zona (que no la ciudad) con más tranquilidad. Mi consejo es que, si tenéis previsto viajar a Alemania, vayáis improvisando la ruta sobre la marcha. No hace falta que sufráis por dónde vais a dormir, al menos si vais de camping, porque había sitio de sobras en todos los sitios donde nosotros nos alojamos.

Coblenza

Cuando nos cansamos de pasear por las dos orillas del río nos metimos un poco hacia el interior, pero como he dicho antes la ciudad no me pareció especialmente destacable.

Coblenza

Comimos en un Biergarten (como no) y a mitad de la comida empezó la lluvia que nos acompañó el resto del día, así que aquí se terminó nuestra visita a Coblenza, y a Alemania, ya que al día siguiente volvíamos a desmontar el campamento y empezábamos la vuelta a casa, aunque todavía con otra parada en medio, ya en Francia.

Coblenza

Coblenza

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